Se Acaba

images

 

Si este año se va acabando, y no me siento mejor persona, que el año pasado por estas mismas fechas.

Fechas que nunca me gustaron, y con el paso del tiempo, mi desagrado va en aumento.

Si, se que el consumismo desaforado, la publicidad, el juego que se traen con los sentimiento del personal, las campañas de ayuda, la recogida de alimentos, los perretes abandonados; sin dejar atrás los refugiados y los atentados terroristas.

A muchos/as nos disgusta.

Pero amigo mío, esto no hay quien lo pare. Antes pensaba que la democracia, la libre elección de nuestros/as políticos. El poder del pueblo en las urnas, sería la solución; pero pá mi, que el pueblo tiene el síndrome Dr. Jekyll y Mr. Hyde.

Te los encuentras en las calles reivindicando sus derechos, en mareas de colores y cuando llega la hora de  “hablar”, sale el Partido Popular con más votos.

Y yo me pregunto: ¿Esto como se entiende?.

Que acertada fue la frase de Antonio Banderas: “España no necesita un presidente, lo que necesita es un psicólogo”

En fin que mi año número 56, tampoco ha hecho que mi actitud ante todo lo que acontece,  me haya hecho sentirme útil para mi país.

SALUD Y REPUBLICA.

La Caja.

Desde  el principio del curso Lisa, observaba atentamente a ese chico, era un chico muy normal: cabello castaño clarito, sus ojos creía que marrones, pues solo lo veía desde lejos, eso si era alto para su edad, ella lo veía alto y delgado, era algo mayor que ella, pues estaba en un curso superior, de hay el no saber su nombre, ¿Cómo se llamaría? , tengo que enterarme, se decía.

_ Sí, este trimestre me quedo a comedor, que bien !. Decía Lisa a su amiga Lorena; eran amigas desde la guarde, pues vivían el en mismo barrio. _ Mi madre tiene mas trabajo y no puede venir a comer a casa, por fin podre estar cerca del chico enigmático, si Lorena el de 3A, ¡por fin!.

Tuvo que esperar casi dos semanas, para poder abordar al chico, pues muy sociable no era, comparado con ella, que era puro nervio, pero el día llego, aprovechando el recreo que había después de la comida, hasta las 3, hora de volver a las clases.

El solía sentarse en un banco, junto a los arboles, aprovechando unos rayos de sol, hacia frio.

Camino hacia el banco, muy diligente con un libro en las manos y la mejor de sus sonrisas, ella sabía del poder de su sonrisa.

_ Hola, soy Lisa de 2B, ¿puedo sentarme?, el no contesto, se aparto un poco y le dejo sitio.

Ella dio las gracias y sentándose, más bien cerca que lejos, abrió su libro de mitología. El la miro por el rabillo del ojo, y se dijo para si, es ella, regalo de los dioses; su felicidad estaba apunto de comenzar.

_ ¿Que lees?, fue lo primero que se le ocurrió a el, pues los nervios le invadían.

_ Mitología griega, me apasiona la mitología, bueno la griega porqué la romana es una copia, que poca imaginación tuvieron, todo se les fue en guerrear. Como me embalo, se dijo _ por cierto ¿Cómo te llamas?.

El suspiro tranquilo y dijo, _ Daniel, me llamo Daniel y ¿tu?.

Ella con una leve sonrisa de victoria en sus labios, contesto muy dulcemente, _ Lisa.

A la salida de clase, Daniel corrió hacia la biblioteca, tenia que empaparse de temas mitológicos, pues tenia que volver a hablar con Lisa…se llama Lisa, en su pensamiento solo existía esa palabra.

La amistad, dio paso a las confidencias, a los paseos y las tardes de cine, así paso el tiempo.

Aquel día era especial, Daniel le tenía preparado a Lisa una gran sorpresa, le contaría su secreto. La haría compartir su destino, le cantoría la historia de su caja.

_ Bueno Daniel, suéltalo ya por Júpiter, ¿Qué es lo que me tienes que contar?, la impaciencia su característica dominante, la desbordaba.

_ Cuando era pequeño, dijo Daniel, me contaba mi madre a la hora de arroparme en la cama; que había en el mundo muchos niños que no eran besados por los mayores, incluso por sus propios padres y madres, por lo que yo debía sentirme privilegiado. La sonrisa afloro en la cara de Daniel, que añadió, arqueando las cejas, _ Mi madre es muy besucona.

Los dos rompieron en unas buenas carcajadas de complicidad, y Lisa dijo:

_ En mi casa la besucona es mi abuela, y los da en estéreo. Pero continúa Daniel, por favor.

_ Desde hace ya mucho tiempo, tengo una caja… es la caja de los besos perdidos, dónde voy guardando los besos que la gente no quiere.

_ Como es eso… de los besos que la gente no quiere, ¿Cómo no se puede querer un beso?, increpo Lisa muy exaltada.

_ Veras Lisa, cuantas veces nos han ido a besar y hemos quitado la cara o nos ha fastidiado.

_ Si, en eso tienes razón, a mí muchas veces me agobian tantos besos y achuchones.

_ Cuantas personas al saludarse se limitan a poner juntas las mejillas, pues esos besos que se dan, son besos perdidos, ya que nunca llegan a la persona que van destinados.

Lisa estaba que no salía de su asombro, es verdad se decía para sus adentros, eso lo he hecho yo muchísimas veces.

_ Y entonces tu, los vas recogiendo y guardando en tu caja de los besos perdidos.

_ Pues si, Lisa yo los guardo.

_ Y… ¿Qué piensas hacer con ellos?, pues tendrás montones.

A Daniel se le ilumino el rosto, pues sabia que ella lo comprendería.

_ Cuando sea mayor, iré a esos lugares del mundo, donde los niños no reciben besos.

_ Y las niñas, le corto reivindicativa Lisa.

_ ..Si y las niñas, claro mujer, la tranquilizó tiernamente Daniel, donde las niñas y los niños no son queridos y besados. Abriré mi caja de besos olvidados y se los daré.

Lisa no salía de su asombro, que cosa mas bonita, como no se le habría ocurrido a ella, lo miro con todo su amor y se dijo para si. Como sabía yo que era un chico especial…, mi chico especial.

Y acercando sus labios a los de el, le dijo en tomo muy tierno.

_ Este beso si tiene destino, tus labios Daniel.

El acerco los suyos.

 

 

 

 

 

Este jueves un relato: ” Su Taza”.

 
 
Imagen
 
Siempre decía que tenía que volver en busca de mármol, para realizar sus esculturas, aunque todos sus allegados sabían, el por qué de sus continuos viajes a la ciudad de Ankara.
 
Nunca recordaba el nombre de aquella pequeña calle, solo sabía que estaba en los alrededores de la Mezquita de Kocatepe; sus pasos lo llevaban certeramente a la puerta del viejo establecimiento. 
 

Solo tenía que entrar, sentarse en la mesa del fondo, y esperar a que llegara ella, a continuación el viejo camarero les servía, no hacía falta pedir.

 
Era solo cuestión de unos minutos, el tiempo justo en que ella una vez más leería su futuro, en los posos de su taza de café.

Convocatoria literaria: Este jueves … Una de escoba

Barrer, acto que realizo casi todos los días pues ahora en verano las ventanas están mas tiempo abiertas y claro entra más polvo.

Si fuera así de fácil, el poder barrer todo lo que me ensucia, ¿Seguiría siendo yo misma?.

Siendo sincera, cuando pasan sobre ti 51 años, algún polvillo se va acumulando y que trabajo cuenta soltarlo. Se perfectamente lo que debería barrer en mi forma de ser, pero que trabajito cuesta, por ejemplo: mi tono de voz, es alto y cuando me enfado, pues claro lo subo; otra cosa es mi franqueza, si es algo bueno, pero cuando lo que se lleva es lo políticamente correcto, yo desentono tela marinera; otra cosita, no me callo ni debajo de agua, reclamo en los establecimiento, denuncio actos incívicos y de seguir así puedo volverme una vieja insoportable.

Soy muy detallista y me suelo enfadar, cuando me doy cuenta que todo el mundo no es como yo, o no te responden de la misma manera, esto debería barrerlo con urgencia, pues siempre me entrego de corazón y luego, me llevo cada palo.

Tengo mucha tarea pendiente conmigo misma, como para barrer lo ajeno, lo cual no quiere decir que no me moleste el polvillo de los demás.

Lo que nunca haría, seria “barre pá dentro”.

Desconcertada

 

Estoy  desconcertada, que no enfadada; en esta última semana el coctel de sensaciones ha sido embriagador. El Movimiento  “15-M”, me ha alegrado el alma, ver a tanta gente en la calle manifestando sus descontentos, dando ejemplo de civismo, tomando decisiones  mediante asambleas, con unos medios de comunicación tan modernos y agiles (que ya los hubiéramos tenido nosotros), con esas razones tan aplastantes en sus alocuciones, esa fuerza propia que conlleva  la juventud (la bien enfocada), con esa formación e información que te dejan con la boca abierta cuando hablan, con ese aire lúdico-festivo en sus actos y sobre todo su actitud pacifista y a la vez desafiante en sus acciones.

Cada generación conlleva unos retos, en mi juventud nos toco la lucha por conseguir libertades, por conseguir una democracia para el país; esta generación tiene un problema al cual, le llámanos  crisis, de solución difícil pues se nos escapa de las manos, al menos por el momento.

El cambio de partido político habido ayer en este país, no conlleva el poder solucionar la crisis, pues ya sabemos a estas alturas, donde se toman las decisiones importantes, y allí donde se toman esas decisiones, nuestro gobierno (sea del color que sea) no tiene fuerza, no tiene peso, no es de primera fila, no tiene lo que hay que tener, somos unos mandaos.

Una vez mas echo mano de mi coletilla, “donde no hay educación, poco se puede hacer”, y de eso carece este pueblo español. Se puede ver desde la actuación de un cargo público, a la forma que tiene una persona al cruzar una calle en su ciudad y esto es solo una muestra de todo lo que hacemos mal. De educación política…solo el brillo de su ausencia.

Ayer fue  la primera vez en mi vida como electora, que he utilizado el voto nulo, muestra de mi desconcierto ideológico.

Paz y Salud.

El Constructor del mundo

 

El lo sabía pero tenia que intentarlo, una vez más y todas las que hagan falta, se decía. Con la misma ilusión de la primera vez, de la primera vez, de la primera…

Guardaba recuerdos de las veces anteriores, recuerdos que contemplaba una y otra vez, sabia que lo podía mejorar, que se podía pulir hasta el mas mínimo detalle, retocar la formas, cuidar el acabado, jugar con los volúmenes, matizar los colores, elegir la hora, dar la brisa, sentir las texturas, oír la melodía, oler la fragancia.

Podía: pulir, retocar, cuidar, jugar, matizar, elegir, dar, sentir, oler…

Sabia que lo conseguirá, esta vez si, si, si.

El tiempo, vamos, vamos, puedo si, puedo, esta vez lo conseguiré.

Pero…, serrando los ojos, volvió a sentir el peso del fracaso. 

Me falta crear, se dijo… me falta crear vida.

¿Cuánto tiempo vive un pollo?

 

 

 

El gallo domestico o gallo rojo (Gallus gallus), se cree que en el planeta hay unos 13.000 millones de gallinas domesticas. Se suele llamar pollo al ave en su juventud y su  esperanza de vida es  entre 5 y 10 años, y se conoce desde  el año 1.500 a.C. en China ¡Claro!  . Pero ¿Cuánto tiempo vive un  pollo? .

Los gallos y las gallinas son muy diferentes, claro de mayores; el,  es grande unos 4 Kg, tiene una linda cresta roja, plumas de lindos colores y canta. Ella, no llega a los 2 kg de peso, plumaje monocolor y se dedica a poner huevos. Pero gracias a los sexadores de pollos  (curiosa profesión) no tenemos que espera a que la naturaleza hable.

En España conocemos el pollo gracias a Colon, otra cosa que vino de América. Tenemos como exponentes más conocidos, al  internacional Gallo de Morón y  la  familiar Gallina Caponata;  como pollo en si, tenemos al Rey del Pollo Frito, no confundir con la firma  KFC, que esta es una gloria  Americana y muy listos ellos, pues la carne de pollo es la mas comida en el mundo, por su bajo costo. Pero ¿Cuánto tiempo vive un pollo?

Pues el pobre pollo de granja, dirigido a la alimentación vive 45 días, come 4 kg de pienso y bebe 2 litros de agua y llega  a pesar  entre 1 kg y ½ a 2 kg. Eso si, el pollo de corral es otro cantar.